Introducción
Nos encantaria poder publicar una guía de orientación en la compra de tarjetas gráficas, pero ya estamos en pleno Enero y no hay tiempo suficiente para tal maratonico esfuerzo y es que el mercado de las tarjetas gráficas es muy complicado, cambiante y difícil de asimilar por muchos usuarios. Nos incluimos nosotros también, que muchas veces andamos algo confusos y sin consultar datos nos es muy difícil saber ubicar un modelo en concreto, más si es nuevo o lleva una temporada recién estrenada.
En vez de eso intentaremos centrarnos en un solo aspecto bastante importante de estos productos y que muy comúnmente lleva a confusión por culpa del marketing, así si en un futuro consegui arrancar un poco de tiempo para publicar una guía completa añadiremos estas páginas.
El problema es el marketing y la desinformación
La verdad es que la cantidad de la memoria de una tarjeta gráfica, a la práctica, es uno de los datos menos importantes de esta, al menos en el 90% de los casos, pero para el usuario que recibe poca información y por los folletos, parece que sea uno de los parámetros a tener en cuenta y cuanto más grande sea el número, mejor. Nada más lejos de la realidad, tema que intentaremos explicar y que esperamos que nos sirva de orientación para pensar en nuestra próxima adquisición gráfica.
Hay que reconocer que el tema es complicado y quiero dar mi apoyo a aquellos vendedores de tiendas que están hartos de intentar explicar este punto y que los clientes no les hagan caso, igual que el mito de no comprar un procesador AMD porque se calienta más y que es incompatible con varios programas. Naturalmente de vendedores hay de todo tipo y algunos también andan perdidos o simplemente no tienen tiempo para explicarle al cliente las características de un producto y le acaban vendiendo lo que este pide, aún sabiendo que no es lo mejor.
El marketing de los fabricantes, de las listas de precios y de los folletos es donde más daño hace en este aspecto, comúnmente vemos que nos dicen: VGA NVIDIA de 256MB, y nada más, como mucho añadirán AGP o PCI Express, cada día más lo segundo. De estos datos la verdad es que no hay ninguno interesante, aunque quizá otro día me explaye un poco sobre el tema, la verdad es que ATi o NVIDIA son, para el usuario, prácticamente lo mismo, habrá defensores de una marca y de otra, pero a nivel básico todas funcionan igual de bien y no es un dato tan relevante. Eso sí, si nos dicen que la VGA es de Intel, entonces mal, porque se trata de una VGA integrada de muy bajo rendimiento
Sigamos
El dato de la memoria es el que hace daño ya que para vender intentan que sea lo más grande posible y es entonces cuando el usuario incauto cae en la trampa del marketing.
Es común leer algún comentario en un foro o charlando con aquél típico compañero de clase, trabajo o de las parrillas de los domingos, que nos dice que se acaba de comprar una nueva VGA:
-Tio sabes ya tengo una nueva gráfica PCI Express
-¿Cual és?
-Es un pepino de 512MB
-Si, ¿pero que modelo?
-Una GeForce 6200LE me parece... ¿Tu que tienes?
-Ah pues una GeForce 6800 con 128MB
-Uff que mala, la mía es mejor y además tiene la tecnología Turbocaché que la tuya ni tiene.
Después de una situación así, el usuario que tiene la tarjeta gráfica buena, o tiene mucha paciencia y sabe explicarse, o será imposible hacerle entender al otro que está muy equivocado y que en realidad la GeForce 6800 de 128MB es muchísimo más potente que su flamante y nueva tarjeta de 512MB. Incluso puede llevar a una discusión sin fin y que sin un ordenador delante y un test será imposible de hacerle ver lo que se le intenta explicar.
Además las compañías han entrado en un circulo vicioso del que no pueden salir fácilmente, como hay tantos usuarios ignorantes del tema que quieren tarjetas gráficas con mucha memoria y ensambladores sin escrúpulos, las tiendas piden este tipo de productos y los fabricantes como podrían ser XFX, Sapphire, etc... piden, a los diseñadores como ATi o NVIDIA, tarjetas con más memoria, como hay demanda, si un fabricante lo proporciona el otro tiene que hacerlo para no perder ventas. Decimos estos modelos, pero podríamos trasladarlo a las actuales GeForce 7300 y Radeon X1300 o cualquier otra serie.
El problema que se pueden encontrar estos fabricantes es que el controlador de memoria de la tarjeta incluso ni esté diseñado para dicha cantidad y tengan que montar alguna chapuza para conseguirlo o no suministrar el producto, claro está.
Y, ¿ganamos algo con tener más memoria en la tarjeta gráfica? La verdad es que prácticamente nada, en muchísimos casos incluso perdemos rendimiento, aunque esto hay que puntualizarlo. Por cierto nos vamos a referir siempre a juegos, ya que para uso ofimático, cualquier tarjeta gráfica será más que suficiente.
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